¡Ah! Otro día más. Vi aquella foto, sabía perfectamente lo que iba a ver y aún así la abrí, no sé si me gusta sufrir o es que sólo quería cerciorarme de que era lo que pensaba. Nada más verla sentí como si un pequeño punzón entrase en mi corazón, la observé un momento, y la cerré.
Resulta curioso cómo sé lo que les llevó a poner aquella foto, conocer a las personas tanto tiempo hace que sepas como actúan en determinadas situaciones, por eso sé porqué hacen lo que hacen.
Me duele esta situación que no está provocada ni siquiera por mi culpa, pero he sido yo la peor parada, como siempre. Por callarme, por tener miedo a perder a algunas personas, al final las perdí igualmente.
De todas formas siempre supe cuál era mi situación, siempre supe que entre todas, la pata del banco que cojeaba era yo... porque no podía estar con ellas el mismo tiempo que ellas estaban juntas, y porque ellas se conocían desde pequeñas y yo llegué varios años después. Fui como... un eslabón añadido, el cuál ves que es diferente debido al óxido que tienen los demás, es nuevo en esa cadena y tardará en adaptarse; es más, quizás nunca lo consiga del todo, porque mientras él empieza a oxidarse, los demás también lo siguen haciendo, así que nunca serán iguales.
Pues eso soy yo, un eslabón añadido que nunca estará igual de oxidado que el resto de la cadena...
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