Estaba vagabundeando por internet, cuando de repente un amigo me preguntó los planes que tenía para esa noche, y le dije que ninguno. Entonces me invitó a ir con ellos de pubs, recordé lo que había dicho hace poco por aquí, eso de que no salía, y decidí decirle que sí, tampoco perdía nada.
La verdad es que la noche estuvo bastante entretenida, nos reímos mucho, y fuimos a varios sitios diferentes. Yo intenté arreglarme cual chica sale por la noche a deslumbrar... pero ni deslumbré, ni lo pasé tan bien como imaginaba. Seguía faltándome algo. Aunque sea amiga de ellos desde hace unos años, cuando hablan de cosas que pasaron hace más aún, me siento desubicada, no sé de qué hablan porque yo no estaba en sus vidas.
A veces pienso que me hubiera gustado nacer hombre. Se lo pasan mejor, conservan las amistades de cuando eran pequeños, no critican a nadie, se ríen de todo, y montan juergas mucho mejor. Y yo quiero eso, pero sé que hay cosas que yo no podría hacer ni presenciar cuando un grupo de tios solos se desfasan, y todo porque soy una tia, hay cosas incompatibles. Me integro con ellos tan bien como cualquier otro, hablamos de sexo, somos bordes, puedo hablar de videojuegos, de coches, de TODO! Pero en las fiestas de verdad siempre se interpone entre nosotros que ellos tengan pene y yo no.
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