Es increíble, ahora este chaval viene detrás mía. Coincidí con él el otro día, no paraba de mirarme, y se acercaba a hablarme con excusas tontas, por no olvidar que desde ese día me habla siempre... ¿qué quiere? ¿qué carajo quiere? De verdad, no lo entiendo, ¿no decía que se terminaba porque yo sentía más que él? Ahora va a venir tonteando y poniéndome caritas...
Aunque me muera por verle, por quedar con él, y porque vuelva a besarme aunque no signifique nada, tengo que ser más fuerte esta vez; hirió mis sentimientos, ahora no puedo estar cuando el quiera (aunque me gustaría), voy a estar cuando yo quiera.
Pero me pregunto una cosa... ¿se daría cuenta aquel día de lo que perdió? ¿sentiría él también algo más por mí pero no quería admitirlo? Me ha dicho ya dos veces de vernos, pero yo no podía, sino estoy segura de que hubiera caído y lo hubiera visto.
Entiendo que hablar de los sentimientos puede dar miedo, pero es necesario hacerlo para saber qué tenemos que hacer cada uno, saber si debo dar rienda suelta a lo que siento, o si debo mentalizarme en que no vamos a tener nada porque solo es sexo, eso hay que hablarlo. Porque no vale que él sea cariñoso conmigo, y cuando yo empiezo a serlo, él ya no quiera nada, eso no.
Lo necesito ahora mismo, y me da rabia admitirlo, ¿por qué? ¿no podía disfrutar yo de mi soltería como hace todo el mundo? ¿tengo que agilipollarme otra vez por un tio? Pero es inevitable...
Recuerdo, el día que nos vimos, su olor... Recuerdo, el día que nos vimos, tropecé, y él me agarró, estuvimos muy cerca uno del otro, con su mano en mi cintura y la mía en su hombro, deseé que me besara; pero no iba a hacerlo, no allí delante de todo el mundo.
Le echo de menos... ¿a que soy idiota?

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