Porque la vida no puede ser todo un camino de rosas ¿o sí? Sí, si cuentas con que las rosas tienen espinas... Es contraproducente y algo inverosímil que la misma persona que te ha conseguido aportar la felicidad constante, sea la misma que puede arrebatártela... aunque pensándolo bien, tan ilógico no es.
Lo que no es lógico es poner mi felicidad a disposición de cosas o personas, cuando debería ser yo la que pudiera manejarla, pero todos sabemos, y sobre todo las personas tan sensibles como yo, que los sentimientos son difíciles de controlar. Que si te quiero, te quiero; que si necesito darte un pellizco en el brazo porque si no reviento de amor, te lo doy; que si me siento triste o herida y con ganas de llorar, lloro. Hasta que digo basta.
Y no sé si es bueno o es malo, pero cuando llega el momento en el que puedo controlar mis sentimientos, teme, huye o vuélcate en mí, porque mi forma de defenderme de los daños será bloquear lo que siento, y en el momento que lo haga... fin.

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